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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

DAVOS: El foro de las vanidades - por Joaquín Rábago

FR JR
DAVOS 26

DAVOS:

El foro de las vanidades

Joaquín Rábago

Cubrí hace años el Foro de Davos, y recuerdo todavía la extrañeza, cuando no repugnancia, que me producía ver a los miembros de las elites políticas y económicas globales llegados a Suiza muchas veces en jets privados hablar entre copas de champán de los problemas del mundo y de cómo arreglarlos.

DAVOS, LUJO Y CONSPIRACIÓN
DAVOS, LUJO Y CONSPIRACIÓN

Aquel lugar en cualquier caso siempre me fascinó por su asociación con La Montaña Mágica, del Nobel Thomas Mann, que, como sabemos, se desarrolla en un sanatorio para tuberculosos de esa localidad alpina y es sin duda la más profunda radiografía de un continente ya entonces enfermo.

THOMAS MANN

Estos días se celebra allí su edición número 56, aunque ya no la preside su fundador, el alemán Klaus Schwab, que dejó el foro entre sospechas de haber cometido ciertas irregularidades y al que sustituyen Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, y el también multimillonario André Hoffmann, vicepresidente del gigante farmacéutico suizo Hoffmann- La Roche.

SCHWAB FINK HOFFMANN
SCHWAB FINK HOFFMANN

Parece que este año habrá además de políticos y banqueros como en tantas otras ediciones, estarán también los altos ejecutivos de las compañías tecnológicas de la costa oeste de EEUU, que son quienes mueven hoy el mundo y a quienes muchos corresponsabilizan de la creciente desigualdad.

En su discurso inaugural, Larry Fink reconoció,  con un cinismo convenientemente disfrazado de honestidad,  que “mucha de la gente más afectada por lo que discutimos aquí no vendrá nunca a esta conferencia”.

La emisora estadounidense CNN recogía, al informar del foro, unas palabras del economista Peter Atwater, según el cual el actual nivel de riqueza de una minoría “es insostenible y no puede dejar de tener consecuencias”.

PETER ATWATER LA K
PETER ATWATER LA K

A Peter Atwater se le debe el concepto de “economía en forma de K”, que describe la situación que se produce en las recuperaciones que siguen a las crisis y en la que el crecimiento sólo beneficia a un sector muy pequeño de la población, que se convierte en motor del consumo más desenfrenado.

La euforia de la Bolsa y de los mercados financieros está cada vez  más desconectada de la economía del ciudadano de a pie, que ve cómo cada vez le cuesta también cada más llegar a fin de mes.

Se dice que Larry Fink quiere dar nueva forma al Foro de Davos, que muchos consideran con razón demasiado elitista, e incluso trasladarlo de esa localidad suiza, que se le ha quedado pequeña, a otros lugares del planeta, a ciudades más en sintonía con el mundo real.

“Davos, sí, pero también otros lugares como Detroit o Dublin o ciudades como Yakarta y Buenos Aires”, escribió Fink en un blog.

Este año, la estrella es sin duda el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un político que cada vez muestra mayor desprecio no sólo por el derecho internacional sino hacia los que han sido hasta ahora sus aliados europeos.

Trump, que ya estuvo en Davos en 2020,  durante su primer mandato, va acompañado de la mayor delegación de Estados Unidos que ha asistido nunca a la reunión. 

Forman parte de la misma el secretario de Estado, Marco Rubio, el del Tesoro, Scott Bessent, su enviado especial para Oriente Medio Steve Witcoff y su yerno y consejero Jared Kushner.

Por el contrario, no se ha anunciado la presencia de varios líderes del grupo BRICS como el presidente brasileño, Lula da Silva, su homólogo chino Xi Jinping o el primer ministro indio, Narendra Modi.

Según fuentes del Foro, aunque se invitó también a representantes del Gobierno de Copenhague, no acudirá ninguno, en lo que cabe ver un signo de profundo disgusto por la amenaza de Trump de arrebatarle a un país aliado como es Dinamarca la isla ártica de Groenlandia.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO

 

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