La izquierda que tenemos en Europa: El presidente del partido alemán La Izquierda, Die Linke, considera a Hamás “una organización fascista” - por Joaquín Rábago
Algunos relacionados:
La izquierda que tenemos en Europa: El presidente del partido alemán La Izquierda, Die Linke, considera a Hamás “una organización fascista”
Joaquín Rábago
Jan van Aken, presidente del partido alemán Die Linke (La Izquierda) se ha sumado a las tesis de la Oficina para la Protección de la Constitución y considera a Hamás una “organización fascista”.
Van Aken reaccionaba así al escándalo por un acto de solidaridad con Palestina organizado por Die Linke en el barrio de Neukölln, en la capital alemana, en la que se invitó a representantes del Comité Nacional Palestino.
© FUNKE Servicios fotográficos | Mauricio Gambarini MORGENPOST
Los servicios secretos alemanes consideran al comité palestino próximo tanto a Hamás como al Frente Popular para la Liberación de Palestina, organizaciones que califica de “terroristas”.
Los militantes de La Izquierda de ese barrio berlinés no comparten tal valoración y acusan a los medios y políticos alemanes de hacer suyas las “tesis racistas” del grupo de prensa Springer.
Asi, el diario sensacionalista Bild, perteneciente a ese grupo mediático rabiosamente pro israelí tituló así su información sobre el acto pro palestino: “Die Linke celebra su fiesta de verano con partidarios de Hamás”.
El jefe del partido se mostró, sin embargo, de acuerdo con la valoración que hacen del Comité Nacional Palestino los servicios secretos alemanes y afirmó que en ningún caso Die Linke puede asociarse a él.
Según Van Aken, con su decisión de invitar a los representantes de ese grupo, sus correligionarios berlineses “traspasaron una línea roja”.
Sin embargo, consideró prematuro hablar de expulsar de su partido a los responsables y dijo que estaba de momento en conversaciones con ellos.
Die Linke tiene en este momento 118.000 afiliados, explicó Van Aken y añadió que cualquiera de ellos puede iniciar un procedimiento de expulsión de los rebeldes.
De hecho Die Linke ya expulsó el pasado diciembre al politólogo y activista pro palestino Ramsis Kilani, que calificó lo ocurrido ahora de intento de “disciplinar a toda su ala izquierda”.
Por su parte, el cineasta germano- palestino Rashad Alhindi tachó en la red social X las declaraciones de Van Aken de “abominable criminalización del movimiento de solidaridad con Palestina”.
Y la socióloga y escritora Bafta Sarbo denunció como “absurdo”el intento de la dirección de La Izquierda de “desacreditar a una de las agrupaciones de La Izquierda más estrechamente vinculada con la población local, basándose sólo en lo que dicen los medios de Springer”.
El presidente de Die Linke ni siquiera se atrevió a calificar lo que sucede en Gaza de “genocidio” y explicó que aunque muchos alemanes lo llaman así, el partido no se pronuncia al respecto.
Ese político parece moverse entre la hipocresía y la tibieza. Claro que Die Linke, partidario por otro lado de mayor dureza frente a Rusia por la invasión de Ucrania, volvió reforzado al Parlamento en las últimas elecciones generales.
Por el contrario, la Alianza Sahra Wagenknecht, producto de una escisión de Die Linke, no logró por poco entrar, víctima de una feroz campaña mediática en su contra por su defensa del diálogo con Rusia. Así están las cosas en Alemania.