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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

¿Por qué dicen querer la paz, pero solo hablan de continuar la guerra? - por Joaquín Rábago

FR JR2

¿Por qué dicen querer la paz, pero solo hablan de continuar la guerra?

Joaquín Rábago

¿Por qué los europeos -es decir sus líderes, que no los ciudadanos, a los que no se ha consultado ni se va a consultar- dicen que quieren la paz, pero sólo hablan de continuar la guerra?

VON DER LEYEN KALLAS MERZ MACRON SÁNCHEZ STARMER...
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¿Por qué unos jefes de Estado o de Gobierno con índices de aprobación de un 20 o un 30 por ciento en sus países, insisten en el rearme como única solución a la crisis y al estancamiento económico del continente?

Según el diario estadounidense The Wall Street Journal, existe un “plan secreto” alemán para una eventual guerra con Rusia que Berlín prevé para dentro de tres años.

THE WALL STREET JOURNAL

https://www.wsj.com/world/europe/germany-russia-war-nato-secret-plan-8ce43a8d

E  incluso para  antes, dada una serie de “incidentes de espionaje, sabotajes e incursiones en el espacio aéreo de la OTAN, que los europeos atribuyen, ¿cómo no?,  a Rusia.

Una docena de militares de la Bundeswehr comenzaron a elaborar ya hace dos años y medio, dice el periódico, un plan que ha quedado plasmado en un documento de 1.200 páginas.

El plan habla de un ejército de 800.000 militares de EEUU, Alemania y otros países de la OTAN que podrían avanzar rápidamente, sin problemas burocráticos o fronterizos hacia la línea del frente: lo que llaman un “Schengen militar”.  

SCHENGEN MILITAR

https://vandal.elespanol.com/random/el-plan-tras-el-schengen-militar-de-alemania-asi-presiona-a-la-union-europea-para-blindar-sus-fronteras-frente-a-rusia/38336.html

¿Tendrían que ser sobre todo norteamericanos porque de dónde iban a sacar los ejércitos europeos tantos efectivos dado el estado actual de sus fuerzas armadas?

No importa: el Gobierno del canciller federal Friedrich Merz habla de invertir el dinero que haga falta en reparar y modernizar para ello las infraestructuras del país: puertos, autopistas y puentes, entre otras.

Los medios hablan una y otra vez de la “amenaza rusa”, y el presidente Vladimir Putin, harto, según dice,  de que se meta a los ciudadanos europeos, asegura que se comprometerá por escrito, si así se le requiere, a no atacar nunca a ningún país de la OTAN.

Claro que lo que pueda decir Putin no tendrá validez porque  para los líderes europeos, como para el Gobierno de Kiev, el ruso siempre miente y no hay nunca que creerle. 

Si una cosa ha dejado, sin embargo, clara desde hace tiempo Putin es que no firmará ningún acuerdo de paz con Volodímir Zelenski porque su mandato expiró en mayo de 2024.

Según Putin, la dirección política ucraniana cometió un “error estratégico fundamental” por su “miedo a convocar nuevas elecciones”, con lo que el Presidente “perdió su legitimidad”.

El problema que tiene Europa en este momento es que,  si bien quiere continuar la guerra en Ucrania el tiempo que haga falta, no parece poder financiarla una vez que los Estados Unidos de Donald Trump han decidido, según parece, desentenderse.

La única solución que han ideado algunos gobiernos para prolongar el conflicto al menos durante los dos próximos años más es recurrir a los más de 140.000 millones de activos confiscados a Rusia y depositados en el banco Euroclear, de Bélgica.

Ese dinero serviría para un “megacrédito” a Ucrania, pero si, como parece cada vez más verosímil, Kiev pierde definitivamente la guerra y no se puede obligar a Rusia a pagar reparaciones al país invadido, ¿cómo iba a devolver una Ucrania en ruinas ese dinero? 

Ése es el motivo por el que el jefe del Gobierno belga, Bart de Wever, se niega a “liberar” los activos rusos,  para gran irritación de muchos de sus colegas de la OTAN.

BART DE WEBER
BART DE WEBER Y LOS ACTIVOS RUSOS ROBADOS

 

Los países más beligerantes como Alemania, el Reino Unido así como los próximos a Rusia – Polonia, Finlandia y las Repúblicas Bálticas- no han dejado de presionar al  belga.

Y éste argumentó en una carta más bien airada a sus colegas que cualquier precipitación” tendría un “daño colateral” porque “estaríamos impidiendo de hecho la paz” en Ucrania.

Pero no otra cosa pretenden los europeos -continuar la guerra con ayuda del dinero ruso-, algo que De Wever ha dicho que sólo aceptará si todos ellos se comprometen a devolver a Rusia ese dinero si, firmada ya la paz, Moscú reclama los activos robados.

Es decir que serían los europeos, es decir todos los ciudadanos, quienes terminasen pagando la factura.  

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
mancheta abril