
Emocionante reportaje de José María Rodríguez (EFE) en PÚBLICO. Lo señala y comenta el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado

José Luis Martín Palacín en NUEVA TRIBUNA llama a las cosas por su nombre. Y yo, Chema Tante, agrego que las bochornosas colas de gente que tiene que pedir comida no son un fenómeno sobrevenido, sino un exponente de la supina injusticia que existe en este sistema construido sobre el egoismo y la insolidaridad. Las oligarquías saquean sin freno las riquezas colectivas y no hay gobierno que demuestre que puede oponerse a tanta vileza. Y encima, miserables como IDA se atreven a denigrar a la gente desapara y famélica. Es hora de levantarse.

Otra vez hay que ocuparse de esta calamidad. La riqueza material mengua, porque no se puede trabajar con normalidad. Sin embargo la de los ricos, la riqueza especulativa crece, porque las Bolsas y la banca siguen con sus prácticas diabólicas. La gente rica es más rica, nos dice Lola Galán en EL PAÍS. Y yo, Chema Tante repito. No puede ser que muchas personas mueran y sufran, cuando hay recursos de sobra para solucionar esto.

No se cansa, la gente del digital mexicano LA JORNADA , ni seré yo, Chema Tante quien lo haga, de insistir en que gran parte de las tribulaciones que sufre la Humanidad viene de la desigualdad económica. Enorme y creciente desigualdad. Y la conclusión es lógica. Una prioridad, junto con la emergencia climática debe ser la emergencia de la desigualdad económica. Ambas emergencias están indisolublemente asociadas.