
J. Losa en PÚBLICO explica lo que es y la catadura moral del nuevo magistrado del Constitucional que acaban de entronizar el Pp y el PsoE. Lo señala y comenta Antonio Aguado, coherente veterano militante socialista

Comisión Ciudadana de Apoyo a Justicia y Sociedad
En EL PLURAL ofrecen esta significativa información: Pedro González-Trevijano , magistrado del Constitucional por designación del Partido llamado popular está siendo investigado en el Tribunal Supremo por las supuestas prevaricaciones cometidas cuando era rector de la Universidad Carlos III
Punto de partida básico, elemental en todo Estado de derecho: la señora Borbón Grecia, doña Cristina, no es autora de ningún delito hasta que no haya sentencia firme. Por tanto, defiendo su inocencia mientras no se demuestre lo contrario. Aunque a lo contrario, precisamente, llegan las conclusiones del magistrado señor Castro: hay indicios de criminalidad, concluye, que debieran descartarse o confirmarse en juicio.
La democracia es incompatible con la corrupción y con las corruptelas, sus hermanas menores, que aparentan decencia pero puede ser más dañinas que aquélla. Cuando un país pierde su honra y su dignidad, y se vende al mejor postor, lo pierde todo y entra en un declive en beneficio de unos pocos y en perjuicio de la mayoría de los ciudadanos, que se convierten en convidados de piedra y ven cómo los tres poderes del Estado se confabulan para eliminar a sus enemigos sin piedad, sin esconderse, y sin sonrojo alguno. Y esto es lo que está pasando en España, aunque algunos todavía no se hayan enterado o no quieran reconocerlo.
Aurora Moya aporta en EL PLURAL más argumentos que avalan el rechazo generalizado de la sociedad a que un militante de un partido sea miembro y mucho menos presidente del Constitucional ni ningun otro tribunal.
No lo he visto destacado en más medios, salvo este reportaje de Arturo Inglott en CANARIAS SEMANAL. Pero em ha dado de cara. Es el corporativismo más descarado. Los jueces haciéndole ver a la sociedad que ellos van por su lado.