Francia y Reino Unido insisten en mandar “fuerzas de paz” a Ucrania - por Joaquín Rábago
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Francia y Reino Unido insisten en mandar “fuerzas de paz” a Ucrania
Joaquín Rábago *
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keith Starmer, dos líderes cada vez más impopulares en sus países, tratan de mostrarse, sin embargo, fuertes frente a la Rusia de Putin.
Desoyendo la advertencia del Kremlin de que en ningún caso aceptará la presencia de tropas de la OTAN en Ucrania, ambos dirigentes insisten en enviar “tropas de paz” a la parte no ocupada del país invadido.
Gran Bretaña quiere patrullar el mar Negro y vigilar el espacio aéreo ucraniano mientras que Francia podría enviar a sus hombres a Odessa desde la vecina Rumanía.
Todo ello para el caso de que se acuerde un alto el fuego entre Moscú y Kiev, lo que cada día que pasa parece cada vez más improbable.
El Gobierno de Donald Trump, desesperado por la imposibilidad de que los dos países enfrentados lleguen a un acuerdo, amenaza con abandonar sus esfuerzos de mediación y dejarles el problema a los europeos.
Totalmente ajenos a la realidad sobre el terreno, al hecho de que las fuerzas rusas conquistan cada vez más territorio, Macron y Starmer hablan de seguir armando a Ucrania, convencidos de que Kiev debe poder negociar desde una posición de fuerza.
.Los alemanes tampoco quieren ser menos, y así el próximo canciller de Alemania, el cristianodemócrata Friedrich Merz, habla de entregar a Ucrania los misiles de largo alcance Taurus que demanda, algo a lo que se había siempre negado su predecesor, Olaf Scholz.
El líder del Partido Socialdemócrata, Lars Klingbeil, representante de su sector más rusófobo, afirma que Alemania debe seguir siendo el país europeo que más apoyo militar brinde a Ucrania.
No pretenden tampoco quedar al margen las repúblicas bálticas, que, a pesar del pequeño tamaño de sus ejércitos, insisten también en enviar “tropas de paz” al país invadido.
Saben sus gobernantes que la importancia de los bálticos tanto en la OTAN como en la UE está en función precisamente del actual enfrentamiento con Rusia y no dudan en aprovecharlo.
Mientras tanto, el Kremlin insiste en que en ningún caso aceptará un alto el fuego que no sea definitivo y no incluya los objetivos por los que lanzó la “operación militar especial”.
Objetivos entre los que están la neutralidad permanente de Ucrania, su desmilitarización y la eliminación de los elementos neonazis tanto en sus Fuerzas Armadas como en las demás instituciones.
Moscú pretende al mismo tiempo revertir el camino emprendido por la OTAN tras la disolución de la Unión Soviética, consistente en su ampliación, frente a lo prometido en su día a Rusia, a sus países vecinos.
Aunque Estados Unidos decidiese desentenderse de Europa, como amaga Donald Trump, los aliados y en especial países como Polonia o los bálticos no van a aceptar lo que pretende Putin pues consideran la ampliación de la Alianza su propia victoria.