Lo digo yo, Chema Tante. La Universidad es el último baluarte de la democracia y el resorte para la liberación social. Eso ya lo sabían Mussolini y Hitler y por ello, emulados después por Franco, atacaron con ferocidad a la Universidad. También lo sabían, antes que el fascismo, las élites de Occidente,p or eso reservaban la Universidad en exclusiva para sí mismas. Ahora, por su debilidad moral e intelectual, esas élites han optado por la estrategia fascista: envilecer y fanatizar ideológicamente los estudios universitarios. La educación superior como instrumento de dominación de clase.